Casa-Cajas Chipinque, Monterrey, NL, 2012

Una casa de uso temporal en la montaña debía reunir una condición doble: por un lado mantener una escala mínima  , por el otro, tener posibilidades de usos distintos. A pesar de que el programa era el habitual, el proyecto implicó dejar de pensar en una casa como tal y pensar, en cambio, en una serie de módulos fijos para albergar instalaciones (baños y cocina) vinculados a las habitaciones, funcionando como los elementos portantes de la estructura, utilizando el resto de los espacios insterticiales para las zonas de estar. Cuatro módulos -o cajas- son el soporte de un gran espacio que puede utilizarse de manera completamente libre y que expande la casa hacia el
bosque. Tres de las cajas se destinan a habitaciones con baño y una más a la cocina, dispuestas dentro de una gran cubierta con su respectiva plataforma, dejando entre las cuatro piezas una serie de espacios listos para albergar cualquier uso. Salvo las cuatro cajas, el resto queda totalmente abierto, introduciendo el paisaje dentro de la casa. Los árboles atraviesan el espacio por una serie de pequeñas perforaciones en el suelo y en la cubierta. Estos dos planos, realizados con una esbeltez mínima, dan la sensación de extenderse hacia fuera y conectar con el bosque.